La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

palabras añejas

Tenemos tiempo,
podemos cogerlo y hacer barcos de papel con él.
Montarnos y navegar,
irnos lejos,
a comprendernos, a conocernos.

Tengo mucho tiempo,
para tumbarme y sonreirte cada mañana,
para edulcorar nuestros ojos
que miran de nuevo.

Tengo tiempo,
ese que te quiero regalar,
y construir contigo
mapas de ciudades.



Caminemos despacito. Sin olvidar que somos frágiles. Ambos conocemos las heridas del otro, tratemos de no hacernos más daño. Hagamos por disfrutar de nuestras palabras, de nuestros momentos, esos que somos expertos en realizar. No más miedos porque yo sé lo que quiero. Yo quiero, quiero y quiero. Deseo ver qué hay más allá de tanta equivocación, ansio curarme contigo, salvarme del infierno cuando me des la mano.
Porque te miro y veo algo bueno, con algún perfil poco definido, que si quieres podemos repasar juntos. Porque te miro y encajamos, disfruto de la imagen que reflejamos en el espejo. Porque me puedes mostrar que no eres lo que te has hecho ser, porque podemos ser juntos. Sin heridas, sin golpes, sin miedo. Porque es extraño, pase lo que pase, siento que el tiempo no nos desgasta.

No hay comentarios: