La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

La pequeña Lulú

Esta chica y su animo Tobby me encantaban de pequeña. Eran de los pocos dibujos animados que no me importaban ver, convetían mis mañanas en algo divertido.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pizpireta, alegre... no sé por qué no me extraña.
Me hubiera encantado oir esos recuerdos tan lindos de tu boca. Escucharte es volar en el tiempo y formar parte de todos esos detalles que hacen de ti quien eres.
¡Qué lindo imaginar que en alguno de ellos, tal vez, se dibuje mi figura!