La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Poner el reloj en hora



Volvemos a la tediosa rutina. Llena de responsabilidades y de ajetreo. Se hará difícil tener tiempo libre para disfrutar de las cosas que nos gustan.
Ahora, parándome a reflexionar, me tiemblan las piernas. Tenemos mucho camino por delante y es necesaria mucha paciencia.
Nos costará sacar tiempo para estar tirados el uno al lado del otro.
Se nos hará complicado pasear simplemente.
Yo sé esperar, sé estar ahí sin ser protagonista, sé acopañarte en los pasas que des, sé estar y quiero estar.
Calma e ilusión.
No nos rindamos al primer tropiezo que tengamos, al contrario aprendamos de ello.
Estamos bien juntos y podemos sumar mucho más.

No hay comentarios: