La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

reflexiones

Las cosas y las situaciones no son especiales inherentemente, sino que es labor nuestra hacer que así sean, que así existan, Golpe a Golpe, Paso a Paso.
Cuando vuelven las obligaciones, las responsabilidades y desaparece el tiempo libre, tenemos dos opciones: dejarnos morir o creer en nosotros mismos.
Hay que aprender a mirar hacia alante con los ojos llenos de luz y no olvidar que no por tener menos horas para holgazanear somos otros.

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