La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Dedicado

Hoy me duele la tripa más que nunca,
la razón no me ayuda.
Hoy sé que tú estás celebrando tu libertad,
yo acabo de llegar a mi casa y siento que aún confio en tu cuerpo.
Confiar, creer, así me fue.
Siempre confiando en ti.
Mientras, desde tu orilla puñales y dagas.
No sé cuál fue en su día mi pecado,
ese odio acumulado a qué se debe.
Mientras tú sobrevives, sales sin heridas de todas las batallas que provocas.
Yo mientras pierdo valores.
Sabías que jugabas con mi vida, con mi corazón
pero no hubo escrúpulos.
Sabías que no me querías pero no te importó mentirme en las noches.
No es la primera vez pero ¿Por qué?

No merezco este castigo,
No me gané este infierno,
No hice nada para volver a estar estancada,
No lo entiendo,
ni lo entenderé.
Tus problemas no los puedes limar a base de sufrimientos ajenos.

No merezco este engaño,
no, no, no, no.
Nunca te hice nada malo,
cuidé de ti,
te apoyé,
te regalé mis mejores palabras,
me esforcé en que fueras especial.
No llegué.

Y ahora te has dado el gusto de verme llorar,
una traición más.
¿Hasta cuándo?

No sé si la cobardía tiene fin.

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