La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Hilos

Cuente la leyende que existe un hilo rojo que une a los amantes que están destinados a encontrase.
La leyenda silencia el final de dichos amantes: ella lleva la boca cosida con dicho hilo y él el hilo anudado fuerte a la garganta.

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