La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Seré

Seré la maldición de tu cama,
la ausencia cuando los días ya no celebren victorias,
las noches con sabor amargo y ramas de ciprés.
el acíbar rodando por tu piel.

1 comentario:

David dijo...

Llega el invierno frío,
si contigo todo era verano,
si ya nunca te tengo a mano,
que ya siento que nada es mío.