La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Con la ilusión colocada en mi almohada

Me gustan los días que se tornan especiales sin adornos, sin extravagancias.
Esas jornadas sencillas en las que no haciendo nada se puede disfrutar de todo.
Adoro los instantes en lo que mi cuerpo tranquilo descansa y no siente miedo y me quedo dormida a tu lado.
Me encantan las risas en las cocinas,
los sofas bien armados,
los salones bien vividos.
¡Gracias!

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