La punta de mi lengua


No imagino mejor trofeo
que rozar con la punta de mi
lengua

el perfil dilatado de
tus
labios.

No hay mejor descanso
que
deslizarme por
tu piel tersa y

desgastarte
suavemente el
cuerpo.

Acostumbrarse es comenzar a morir

Reinventarme contigo todos los días,
con abrazos nuevos,
con sonrisas distintas, siete, ocho o más.
No planificar los días para besarte,
ni las noches para sentarme entre tus brazos y jugar.
Sorprenderte todas las mañanas
para que no puedas aburrirte de mí.
Y que tus sueños se rocen con los míos
pero no se confundan.

- Acostumbrarse es comenzar
a morir, diría Le Punk
y yo me siento muy viva.
No me quiero acostumbrar -

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