La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Sin cartas marcadas

Agradezco sentir,
sin necesidad de fingir.
Tener la sonrisa preparada
para lucirla sin imposiciones ni restricciones.
Adoro la sensación de fluir y no tropezarme,
de encontrarme con tus ojos y alegrarme.

Enamorada,
levantarme enamorada.
Sólo sueños acumulados en mi alcoba.
Sonrisa mágica y almibarada
Manos desconocidas que serán bienvenidas.
en mi espalda y en mi pecho.

Sabor dulce que desciende mi garganta,
formas de felicidad olvidadas y reencontradas,
nevios que son vida,
vida que es amor,
amor que no es rendición.

No hay comentarios: