La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Sigilo
El deseo entrando por una ventana, despacito y de puntillas,
sin despertarte, para que yo pueda disfrutar de como mi sonrisa
se posa en tus labios y te enciende a la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario