La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Pimienta y sal
No siempre el cuerpo responde a los mismos estímulos.
Ayer me apetecía estar sola.
Había sido un día intenso y no sentía ganas de traicionarme a mí misma.
No pido que lo entiendas.
Pero esta noche, quédate,
aquí,
en mi cama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario