La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Me seduce y me apasiona

Enredada entre tus piernas,
con el deseo bombeando lujuria y pasión.
Chupitos de besos calmados y sentidos.
La noche impregnándonos con su olor.

Tengo mi mano en tu pecho,
seducida por el tacto de tu piel.
Mi mano amaestrada por tu sexo,
tu mano dispuesta a enloquecer.

Estás y tu respiración se alborota.
Tú, tus gritos y el atardecer
en la misma cama,
bajo las mismas sábanas.
Yo, mis gritos y el placer.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente¡¡
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la punta de mi lengua dijo...

¡Gracias por pasarte y por las palabras!