La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

¡Buenos días!

Por las mañanas tú me pones flores en el pelo y alegrías en el cuerpo. Luego, hasta es divertido tomar el autobús directo al trabajo. El calor con tantísima gente ahí dentro no llega a afixiarme y colabora a que yo mantenga esta temperatura tan sana y natural, que irremediablemente me habla de ti. Al entrar en el local aún dura la sonrisa que tú me has provocado a besos y lindas palabras.

1 comentario:

isuntza dijo...

Así da gusto despertar y hasta ir al trabajo, no??Hace tiempo que no puedo disfrutar de esas sensaciones... Ayyssssssss Y no será por falta de ganas, aunque igual sí por falta de candidatas... jajaja Muxus wapa & Rekuerdos desde el Norte!!