La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Tu boca

Tu boca sobre la mía, desnuda y entregada. Tus labios caminando mi cuello, describiendo lindas cabriolas, oxigenándolo con tu perfume eterno y las horas ajenas a nuestros movimientos.
Tu boca calmada sobre la mía desnuda y entregada, tu boca dispuesta a descifrar la clave secreta para entrar en mi cuerpo y habitarlo en la felicidad y en la tormenta.

1 comentario:

ro dijo...

Bello : Tu boca calmada sobre la mía desnuda y entregada...Una boca que es llave y cerradura a la vez.