La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Sigo sin tildes

Vamos a hablar del tiempo, de ese tiempo enloquecido que nos arrastra a batallas en las que a veces no queremos bailar.
Tu y yo nos conocimos en verano. Aquel verano en que yo disfrute de una libertad inmensa y en el que me encontre por primera vez con tu mirada.
La primera vez que te bese era invierno, ese gelido invierno de febrero. En este mes intentamos acelerar el amor, cuando ambos sabiamos que no hay forma de que el corazon se caliente.
Luegos nos movimos alocadamente por todas las estaciones, sin nunca celebrar el año nuevo. No se nos dio nunca bien acabar los ciclos, nos gustaban las rotaciones.
Hemos compartido lindos momentos en otoño, pero los mas deliciosos los hemos saboreado en invierno. Tiempo frio que combatiamos entre nuestras sabanas, pretendiendo que todo ardiera con el fuego de nuestro amor.
Creo que al final solo ardimos nosotros, para ser exactos diria que nos quemamos.

A veces, echo de menos los besos en las manos, aquellos en los que tus labios se deslizaban entre mis dedos y tu cariño iba de tu boca a mi cuerpo.

Recordemos: "Yo te amo cuando te pierdo y cuando te gano".

4 comentarios:

Ana Ortiz dijo...

Morí de amor con esta historia, por las idas y vueltas de estos dos seres.

la punta de mi lengua dijo...

Acabaron aburridos y mareados de tanta historia, no me extraña... si yo te contase

[ кeя ] dijo...

ay qué vida XD con sus idas y venidas... cambiante como las estaciones.

la punta de mi lengua dijo...

La vida es asì de divertida