Aquel día no hubo palabras dulces mientras nos despedíamos, al contrario fue amargo escucharte. Yo aún estaba sentada en el bordillo, cuando te diste la vuelta y me dijiste:
- Nunca debimos ser amigos.
Desde aquel día yo sigo en ese mismo sitio, esperando que cambies de idea.
Esta noche saldré de riguroso negro, estoy de luto.
2 comentarios:
Duele perder a un amigo,el luto no te lo va a quitar nadie... pero siempre habrá otro que llegará y tendrás ganas otra vez de vestirte de colores...
Gracias por darme la bienvenida
El luto tiene que merecerselo la persona a la que rinde homenaje Alguien que se atreve a decirte que nunca debisteis ser amigos, no tengo claro ke se lo merezca Me gusta tu postura, es la del niño triste, pues yo te espero aquí hasta que cambies de opinión!
Muxus niña!
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