La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Decepciòn
Las palabras eran humo
que surgìan de mi perdiciòn que es tu boca.
(Sobreviviendo a la soledad que se descubre en un abarrotado vagòn de metro.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario