La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Sueños con contraindicaciones

Soñar lo increible, soñar por ejemplo que lloro y se me corre el rimel. Tu dedo dispuesto a arreglarme el estropicio. Aprietas, rascas y se me salta el ojo.
¡Vaya sueño!

Comienzo siendo una ingenua enamorada para acabar siendo una pirata malvada.

5 comentarios:

Germán dijo...

Caray amiguita!
Vaya sueño...Un poco de suavidad en tu compañero de sueño... O no llores!

aaa dijo...

lindo y versatil escrito.
Y Me encantaría lamer tus lagañas.

Susana Peiró dijo...

Sueño...metamorfosis...hablan de un interior que quiere ser escuchado.

Susana Peiró dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
la punta de mi lengua dijo...

German: ¡Qué bueno el humor con el que me has solucionado la historia!

Beat: ¡Gracias por los halagos!

Susana: ¡Qué sabia eres! Quizás, ahora no hay oídos dispuestos a escuchar! Pero, los buenos tiempos volverán, no lo dudo.

A todos: ¡Gracias! Por las visitas, los comentarios, los regalos y tantas y tantas cosas.