La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Sabes lo que te digo
Estoy agotada en los silencios que te nombran.
Quebrándome para no rozarte
y atraparme, con tormento y dolor,
en ese lecho donde mueres cotidianamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario