La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

niego el miedo

Tengo
Meandros
Invisibles
En
Donde
Oolvido
de no volver a despertarme con sueños desbocados,
de no querer empaparme nunca más, mientras la lluvia, violenta y salvaje, limpia la ciudad.
de no volver a sentirme hada, princesa o simplemente mariposa coja.

2 comentarios:

Ana Ortiz dijo...

Buenísimos tus acrósticos, tienen mucha creatividad.

Juan Luis Carreras M. dijo...

Para tu miedo he venido a dejarte mis palabras, que si bien no son la panacea, han resultado ser los principales calmantes a mis propios temores.
Ojalá os sirvan...

Besos...