La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Bienvenido

Despejaste mi cara
me diste un beso dulce en la mejilla.
Nos encontrábamos por tercera vez.
Yo descendí `por la calle de la Palma con tu sonrisa por objetivo.
Han acontecido muchas citas más y...
seguimos siendo amigos.

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