La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Traición

Lúgubre la palabra que dormita en tu garganta
y se despierta para arrebatar a la noche su sonrisa.
Oscura la tragedia bien selecta
que diseñas con cajas de cartón.

No hay tiempo para quedarse al margen, sólo para defender mi territorio.
¡Hoy ha empezado la guerra!
Espero que estén contentos
y dispuestos.

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