La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Reformas: contenidos oculares de diversa naturaleza que se posan en tu cabeza

Hay noches que me gustaría malgastar bailando. Abrazada a la alegría irracional de perderte, de distanciarme y saber que nunca más se interpondrán tus malas artes con mis buenas intenciones.

Tú volverás a pasar las noches llorando. Abrazado por un miedo irracional a perder, a equivocarte y a que no te quieran perdonar.

No se me dan bien los finales pero reconozco que éste lo deseaba hace tiempo, lo estoy disfrutando enormemente. La vida, al fin, pone a cada uno en su sitio.

Tú lleno de miedo,
Yo dispuesta a seguir bailando.

No hay comentarios: