La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Enemigos y traiciones II: anotaciones con carácter atemporal.

Hay personas que se estancan,
al dejar de soñar se convierten en verdaderas pesadillas para todo ser humano (a veces incluso vegetal) que se aproxime a menos de un metro a ellos.
Cuando el infierno habito a un alma, no hay salvación para ella.
Sólo pretenderá que arda con ella la más tierna inocencia y todas las rosas que dormitaban en la cama.
Canívales, parásitos.

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