La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Desacostúmbrate
Le pregunté: ¿Cómo haces para que no se te caiga la cara de vergüenza?.
Me respondió: acostumbrarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario