La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Un fantástico anfitrión: Colm

Los primeros días anduvimos en casa de Nadia con su gata Luna que durmió conmigo la primera noche. Su dueña me comentó que es una gata selectiva y que no duerme con cualquiera, así que me sentí muy afortunada.

No hay comentarios: