La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Príncipe:

No estés inquieto por cancelar nuestro baile de esta noche. Entiendo a la perfección que a veces el cuerpo nos pida paseos en soledad y tiempo para nosotros y nuestros pensamientos.
De hecho, sólo espero que estés mejor disfrutándote.
Anda que no tenemos tiempo para vernos.

Un beso, guapa (ya sabes de lo que hablo).

No hay comentarios: