Imagino que nos echaríamos unas risas y me concedería que yo miento mejor. Al menos en eso, gané yo - Le respondí con una sonrisa pícara.
Después brindamos por nosotras y nuestra libertad.
Un guiño a la simpatía. A veces, bueno casi siempre, tengo más morro que espalda, me dicen. Es verdad, con lo inocente que parezco... Las cosas hay que vivirlas que sino pasan de largo y no se disfrutan.
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