La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Con cuidado y suavidad, no quiero que haya heridos
Las palabras que no digo las guardo en botes de cristal,
trato de hacer que no se rompan,
porque el cristal
corta,
porque la sangra
ahoga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario