La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Tentaciones

A veces no me puedo resistir a alzar la voz.

Ayer tuve una conversación con un gran amigo. Hablamos de cientos de cosas que el tiempo intenta poner en su sitio. Me conoce mejor que nadie y verme reflejada en sus ojos, ahora, es sentirme un poco mejor conmigo misma.
He de cuidarlo.

No hay comentarios: