La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Vivir consiste, en parte,
en ir desprendiéndote de todo
lo que no es estrictamente
imprescindible.
Pero en este despojamiento
hay lugares
y personas
que, año tras año,
permanecen.
la mirada
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario