Te invito una noche a dormir conmigo,
gracias por entender que no busco nada,
sólo encuentro placeres.
Arriésgate cuanto quieras que yo te estaré esperando,
a un ritmo acelerado,
gobernada por el ansia y entregada a tu tacto.
Te invito una noche, repito, es única.
Mañana te trataré como a uno más de los que ahora recorren mi agenda.
Puede que si nos gusta, reiteremos hasta volvernos locos, adictos.
Los vicios no se controlan sólo nos poseen.
Pero no soy tu propiedad privada.
Caminante no hay camino,
no sé hacerte el amor andando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario