La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Hablando en plata.

No olvido, recuerdo.
No me arrepiento, soy libre.
No hay cuentas que rendir,
ni jaula en la que meterme.
¿Te enteras?
Perdiste los superpoderes, Superman.

Soy lo que soy, y bien que te gustaba...
No vamos a hablar a cerca de nuestra intimidad.

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