La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

En tu ausencia...

Se me acaban los colores de la paleta.
Se me duermen las ideas y los sueños se suicidan en cualquier precipicio.
No sé vestirme con el traje de flores que te dediqué a ti.

Y más cuando me haces soñar que puedo dormir contigo, sólo dormir.
Porque no te sirvo para nada más.

No hay comentarios: