La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Volar

Pueden rasgarme las alas,
incluso hacerme heridas.
Me pueden doler de los golpes,
sangrar por la noche.
Pero nadieme va a quitar las ganas de volar.

Vuelo desde la infancia, la imaginación fue mi compañera de viaje demasiado tiempo.
No me hagan elegir...

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