Semana Santa. Imaginas unos días de escapada con la persona a la que amas. Paseos por calles desconocidas, anécdotas disparatadas, etc. La imaginación se ha ddesbocado sola y la frenas. Normalmente, tu pareja tiene mil compromisos que no le dejan alejarse en demasía de su centro de gravedad.
Previendo las obligaciones, decides muy a tu pesar, pensar en unos días de vacaciones en soledad. Lo comentas en voz alta con tu amor y entonces te dice lo que habías soñado oir: si me lo propones, podríamos organizar algo juntos. No hay quien para ya a tu mente. ¡El pasado a veces te remueve pero el futuro pinta tan bien!
Entonces... pasan tantas cosas que de nuevo viajas en un tren sola.
No me conformo con migajas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario