La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Poemas robados
Porque vivir se ha puesto al rojo vivo
(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada)
Digo vivir, vivir como si nada
hubiese de quedar de lo que escribo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario