La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Exilios autoimpuestos
No puedo mirate a los ojos y decirte como me siento.
Ho la soledad es mi compañera de cama.
No tengo palabras, la garganta se me queda estrecha.
Quizás algún día lleguemos a entendernos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario