La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Exilios autoimpuestos


No puedo mirate a los ojos y decirte como me siento.
Ho la soledad es mi compañera de cama.
No tengo palabras, la garganta se me queda estrecha.

Quizás algún día lleguemos a entendernos.
Posted by Picasa

No hay comentarios: