Si pudiera borrar las mentiras eternas,
y no sentir su dolor,
y si tu corazón fuera algo para morder
sería más feliz un instante.
Porque no siempre quiero ser infeliz.
Hace falta ser feliz de vez en cuando
para poder ser natural.
No todos los días de invierno
y el sol, cuando no llega, se pide.
Adaptado de otro poema que purula por ahí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario