La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

palabras a la nada


Se equivocaron, me quisieron dar una lección y lograron que me rebelara contra todo lo que predicaban.

Me perdieron, no era para ellos, no cambio ideales por regalos.

Sigo orgullosa de haber elegido otras puertas, otras casas y otros lugares en los que resguardarme. No me va a bastar.

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