Tras un fin de semana de no parar,
con un dolor de espalda que no puedo con él,
puedo al fin decir
¡Que vivo en Quevedo!
Para más información, contactar conmigo.
Gracias señorita Ana por la aydua con la mudanza, aunque he de decir que aún queda.
Pero mi habitación ya va teniendo forma y color.
A mis padres y a Cristina de nuevo gracias.
1 comentario:
Felicidades.
Espero que trasplantar tus raices permita que sigas creciendo.
Publicar un comentario