La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

De compras.


Llevo un mes que no me siento cómoda. Muchos días de miedos e inseguridades. Posiblemente había que pasar una etapa de esas para ahora afrontarlo todo con muchas más ganas. Vamos a dejar de lado lo malo, para sólo revolvernos con los bueno.

No hay comentarios: