La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Otra vuelta de tuerca

Quise salvarte,
te merecías tiempo y caricias
de calidad,
de regalo.

Quise ser contigo rebeldia,
lucha,
calma.

No te pedí grandes hazañas,
sólo besos tiernos,
miradas sinceras
y tiempo honroso.

Nunca entendiste,
¿verdad?
Mis silencios.
Mis palabras.

Mírame, soy pobre,
miserable,
frustrada.

Aún sangro,
Aún duele,
saberse perdida
porque no querías salvarte.

No hay comentarios: