La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Lecciones
Volverte a descubrir
cuando creía que
apenas no tenías
ya más nada que ofrecer.
Elefantes.
Nunca es tarde para aprender a mirar,
para entender lo que se nos escapa a nuestros límites.
Porque la clave no es entender todo,
sino respetarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario