La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Protesto

Dicen que en esta vida todo se pega, también comentan que de todo se aprende; pero a ti esto último te cuesta más.
No siempre las cosas marchan como ansías, no siempre puedes esperar que los demás actúen como tú esperas.
Y entonces es cuando vienen las dudas y los temores. Y entonces es cuando te lamentas de haber apostado demasiado fuerte y haberte jugado la vida en cada uno de los pasos que dabas.
Estoy harta de que todo el mundo me cargue con sus frustraciones e inseguridades, estoy cansada de preocuparme por no molestar a nadie ni hacer daño, estoy aburrida de mirar hacia otro lado cuando me lastiman.
Me enerva que la gente sea tan incoherente exigiendo, y con ello haciéndome sentir inferior, lo que no pueden dar. Boca de monja!!
No puede ser, no es justo, que mientras yo ando desgañitándome por mejorar me pisen la tripa.

¿Dónde están los momentos de reflexión de la gente que me rodea para darse cuenta de que no se pueden hacer así las cosas?

No hay comentarios: