La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
La noche que no fue
Cuando yacía bajo la oscuridad te eché de menos,
añoré perderme entre tus brazos y saborear de cerca el deseo.
Se me hizo extraño no luchar bajo el algodón
y rendirme ante el sueño sin antes pedirte guerra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario