La punta de mi lengua: no soy docil, no lo quiero
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Escuchar
Escuchar no basta con abrir los oídos.
Cuando escucharmos estamos llegando a los más íntimo del otro por ello le debemos brindar todo el respeto y calor a esas lindas palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario