La punta de mi lengua

Lo dejé marchar y no me arrastró.

Des-pistados

Vivo enamorada de mi compañero de piso, no sé si lo sabe. Por eso, me acuesto con él todas las noches, le doy la mano, le acaricio el cuerpo, le rompo a besos, le ofrezco mi cuerpo.
Puede... que haya empezado a darse cuenta.
Ayer por la mañana decidió traerse una amiga a casa.

Dedicado

Escribes tan bonito que cuando tengo una nota tuya entre las manos siento que me lanzas un beso, desde donde estás, rompiendo con ello la rutina que deshojo entre escapadas y fines de semana.

Obligaciones

Voy a hacer que llegues tarde a trabajar, te atraparé entre las sábanas que nos cobijan a la noche y te haré perder el tiempo lamiéndote el pecho y untándote de besos.
Voy a lograr que aparezcamos cuando la película del cine ya esté empezada y no nos importe, porque quedará el sudor del sexo.
Voy a conseguir que la sopa se quede fría y la pizza helada, mas podremos calentarnos con el fuego del deseo que nace en nuestros cuerpos.
No pararé el tiempo, eso es imposible, pero no seremos conscientes ni de sus caprichos ni de sus desperdicios. Estaremos ejerciendo el libre derecho de querernos, con pasion y devoción como nuestra fe (la terrenal y la deforme) exige.