Yo pongo los ingredientes y tú la salsa.
¡Sigamos divirtiéndonos!
La punta de mi lengua
Lo dejé marchar y no me arrastró.
Para ti: mi bendición
He llegado a tu cuerpo y en él me encuentro segura, deseada, querida, amada, comprendida y apetecible. He llegado a tu cuerpo, me he tumbado y sonrío, porque te tengo.
En la multitud eres mi calma. Me rescatas con una sonrisa del agotamiento cotidiano y con un beso vuelvo a respirar energía y libertad.
Eres el hombro que me ha sustentado en los peores momentos de mi vida. Me has visto llorar y no te has asustado, al contrario, has permanecido a mi lado, con más ganas, con menos miedo y con un paquete de clinex enorme para que enjuagara mis lágrimas antes de besarme.
Eres el compañero con el que deseo compartir los mejores momentos de mi vida, como ya lo estamos haciendo. No dudo de la firmeza de nuestro cimientos ni de las fuerzas que juntos sacamos para seguir tirando adelante, para seguir caminando.
¿Sabes? Tienes el don de que los pequeños defectos que posees, los hacen desaparecer con la magia de tus gestos, de tus palabras y de tus abrazos.
¿Sabes? Te quiero desde hace más de dos años y no tengo ningunas gana de dejar de hacerlo.
En la multitud eres mi calma. Me rescatas con una sonrisa del agotamiento cotidiano y con un beso vuelvo a respirar energía y libertad.
Eres el hombro que me ha sustentado en los peores momentos de mi vida. Me has visto llorar y no te has asustado, al contrario, has permanecido a mi lado, con más ganas, con menos miedo y con un paquete de clinex enorme para que enjuagara mis lágrimas antes de besarme.
Eres el compañero con el que deseo compartir los mejores momentos de mi vida, como ya lo estamos haciendo. No dudo de la firmeza de nuestro cimientos ni de las fuerzas que juntos sacamos para seguir tirando adelante, para seguir caminando.
¿Sabes? Tienes el don de que los pequeños defectos que posees, los hacen desaparecer con la magia de tus gestos, de tus palabras y de tus abrazos.
¿Sabes? Te quiero desde hace más de dos años y no tengo ningunas gana de dejar de hacerlo.
Verdades
La verdad es que me emociona tu forma de sonreírme.
La verdad es que me sonrojo cuando me tocas, cuando me besas.
La verdad es que estar a tu lado es tener toda la fortuna del mundo!
La verdad es que me sonrojo cuando me tocas, cuando me besas.
La verdad es que estar a tu lado es tener toda la fortuna del mundo!
Tic, Tac...
Tenía que llegar. Eran los ocho menos veinte y aún estaba cerrando la puerta de mi despacho. No podía perder ni un segundo. Caminar, levantar la mano y agarrar un taxi que me llevara lo más rápido a la estación de Atocha, de donde salía tu tren. Tenía que llegar.
El taxi ya era mío, el taxi y los nervios. Noté el corazón bombeando en mi pecho, especialmente cuando alcancé la M-30 y observé el atasco que tenía por delante. ¡La lluvia, maldita lluvia!
No pasé de la mezquita en aquellos veinte minutos, en los que supuestamente iba a llegar a la estación para dedicarte mi última sonrisa y para prometerte más y mejores. No llegué y no suspiste que te quería y que te perdonaba.
Tenía que llegar, pero no llegué y nunca más supe de ti.
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